La ciudad


La ciudad estaba sola

en silencio

la calle se extendía

mansa

excesivamente quieta

bajo la luz

de la farola

sola

de la siguiente esquina.

Romper los tambores viejos

tirar los guijarros tuertos

cortar la entrada al mar.

Y se rompió el silencio

con el ruido del rayo

que nos trajo recuerdos

del bosque

y del árbol

de la libertad perdida

de la ilusión y del campo

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