Por la tarde

Hoy hemos tenido que regresar antes de tiempo, una tormenta de verano de las que huelen a vida nos ha mandado para casa. En el coche alguien lee la historia de una de las viudas de los mineros que estamos rescatando del olvido; solo pide recuperar a su marido, aunque con su exigua pensión quizá no pueda enterrarle. Lloramos sin hablar y la lluvia limpia el aire.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s