Mar de fondo

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.” Martin Luther King

Viendo lo que pasa en Italia, o más cerca en Valencia, en Madrid, mi desánimo alcanza niveles por debajo de lo normal, que ya es mucho.

Me imagino el bochorno indescriptible de ese italiano de derechas o de izquierdas, que ve como su presidente hoza y se revuelve en su país, con estruendo, con desprecio y ante la complicidad de miles de otros italianos, que a modo de lumpenproletarios modernos, soportan con sus votos el hedor del fétido pedo, que sobre sus narices expele. Me imagino a ese trabajador valenciano que ve como Camps se ríe y miente, se parapeta, juega con la indolencia, la abulia de su patrono político y se dispone a rebozarse en votos para limpiar la mugre que le cuelga de cada sisa, de cada bies, de cada solapa.

Luego los politólogos explican el trasunto justificándolo en la incapacidad de los contrarios por presentar una cara digna contra ellos, sin darse cuenta de que el componente de alienación es clave en el discurso, que la miseria de los medios de comunicación se perfunde entre las rendijas, se cuela como lluvia fina del desprestigio de la política, de la democracia. No es posible explicar el apoyo a Jesús Gil en Marbella en su momento, sin explicar con más detalle los números del share de Telecinco, el gusto por lo vacío, lo zafio. No es creíble el soporte popular de la inmoralidad, sin descifrar el reparto indecente de las licencias televisivas, sin dar cumplido, detallado informe del esfuerzo titánico desde el fin de la II Guerra, de acabar con todos y cada uno de los focos de izquierdismo, de la misma manera que hoy no se entiende Pakistán sin enumerar los asesinatos de comunistas que llevaron a los militares al poder, ni el desastre afgano donde nuestro ejército sirve a los intereses de las grandes potencias (que así se decía antes) sin dar recado del dinero regado en aquellos valles inaccesibles contra la URSS.

Algo huele a podrido en las democracias occidentales; algo presagia un desafecto profundo con el sistema que nos acerca a un modelo perfectamente inmoral, fétido, disfrazado de opulencia, de liberalismo, de smoking para ir de putas.

Anuncios

2 pensamientos en “Mar de fondo

  1. Pingback: Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s