Lazos familiares

Me pregunto cuales son los lazos familiares, en qué consisten y cómo se mide la fuerza con la que unen y en muchos casos con la que separan. No es una pregunta teórica, me la planteo en mi propia familia ante la duda más que razonable de que estos lazos sean tan débiles como parecen al lado de los modelos teóricos o sin ir más lejos los que nos ofrecen los medios de comunicación. La familia, como las casas en las que habitan tienen fachadas e interiores y la coherencia entre ambas partes es, a veces, tan inexistente como impostada.
¿Qué nos une y por qué?

Anuncios

Un comentario sobre “Lazos familiares

  1. Muy interesante tu reflexión. Yo creo que “la familia no es de sangre sino de corazón”. Cuando en una familia no hay corazón, no hay lazos que valgan, sino responsabilidades, el qué dirán, presión social, obligaciones y compromisos, e incluso rencillas ocultas y declaradas, rencores, envidias, recelos y también afán de posesión, sobreproteccionismo, egoísmo… Pues eso, que donde no hay amor auténtico, no hay familia, aunque la fachada ante el mundo sea otra. Por eso hay quienes encuentran en sus amigos a su auténtica familia, o en su pareja.
    ¿Qué es lo que nos une? Sin duda, el amor. En una familia unida por el amor, todos los problemas pueden superarse juntos, todas las dificultades se quedan en nada porque ese sentimiento que une da una fuerza extraordinaria para enfrentarse al mundo, y al mismo tiempo, a través de la comprensión, la ternura y el amor… es el camino para reconciliarnos con el mundo.
    No elegimos la familia que nos va a formar y con la que vamos a convivir. Y estamos determinados por los estereotipos sociales y culturales, uno debe querer a su padre y a su madre, sean como sean, y a sus hermanos y hermanas. En el fondo es pura hipocresía. Es difícil encontrar en tu familia a tus amigos, es decir, tener la suerte de convivir con buenas personas y que el amor, el respeto, la comprensión, la libertad de ser uno mismo, sean los ingredientes fundamentales de esa convivencia. Yo he tenido esa suerte, he crecido en una familia numerosa en la que no han faltado esos ingredientes. Ahora bien, en todas las familias cuecen habas, quiero decir con esto que ninguna está exenta de problemas, dificultades, incompatibilidades de carácter entre sus miembros, etc. Somos humanos. Pero en momentos muy difíciles de la vida, he comprobado como ese amor, ese apoyo, es capaz de levantarnos del suelo y llenarnos de fuerza para seguir adelante.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s