El rayo

Durante algo menos de un segundo el cielo se iluminó de blanco azulado, el tiempo se detuvo y los ojos de Susana aparecieron grandes, oscuros, mirando fijamente a Raúl y esperando el trueno inevitable. Fue un chasquido, una enorme descarga eléctrica, Raúl rodó por el suelo y todos los tambores del cielo retumbaron al unísono.

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