La égira

Le rondaba en la cabeza la idea desde hacía un montón de años. Cada vez que la cosa se ponía fea, se complicaba más de lo debido, Román buscaba una huida rápida, silenciosa y a ser posible a la francesa, por eso la idea de irse a Kenya y perderse entre algún poblado Kikuyo o Massai le seducía. Lo peor era tener que dejar a la mujer con quien había vivido el amor más sincero, el que les permitió compartirse sin agobios

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